Introducción
La última década del recién finalizado siglo XX, imprimió una nueva dinámica a las condiciones socioeconómicas mundiales, resaltando la liberalización comercial materializada con la firma de Tratados de Libre Comercio.
México y los Tratados de Libre Comercio.
En ese sentido, México ha mostrado una gran actividad por integrarse al comercio internacional de bienes, servicios e inversiones; al firmar y tener vigentes, 9 Tratados de Libre Comercio con 27 naciones de 3 continentes. Convirtiéndose así en el país con mayor número de Tratados de Libre Comercio en el mundo. Sin desestimar las negociaciones en curso de tratados semejantes con Japón, Panamá, Brasil y toda América, excepto Cuba, a través de la conformación de la Asociación de Libre Comercio con América (ALCA).
Objetivos de los Tratados.
Si bien los Tratados de Libre Comercio promueven el crecimiento y diversificación de nuestros intercambios comerciales y de servicios, establecen las condiciones para incrementar la inversión extranjera directa, favorecen la transferencia de tecnologías y alianzas estratégicas, entre otras posibles ventajas; también dan origen a grandes retos para nuestro país, considerando que se dispone de tiempo limitado para hacer competitivos, de acuerdo a los estándares internacionales, a nuestros sistemas educativo, productivo y legal.
Compromisos derivados de los tratados en materia de certificación educativa y profesional
A manera de ejemplo, el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá dispone en su Parte Quinta; Inversión, servicios y asuntos relacionados; Capítulo XII: Comercio transfronterizode servicios; Anexo 1210.5: Servicios profesionales; que las tres naciones firmantes del tratado alentarán a los organismos pertinentes, entiéndase como Poder Legislativo y Poder Ejecutivo en sus respectivos territorios a elaborar normas y criterios comúnmente aceptables para el otrogamiento de licencias y certificados a los prestadores de servicios profesionales. Las normas y criterios podrán elaborarse, en términos educativos, acreditando escuelas o programas académicos y, en términos profesionales, aplicando exámenes de calificación para la obtención de licencias, determinando la duración y naturaleza de la experiencia para obtener licencia, estableciendo normas de conducta, delimitando el ámbito de acción profesional y sus medidas disciplinarias, así como evaluando el desarrollo profesional y la educación continua que permitan renovar la certificación.
Estas disposiciones, aun cuando pueden parecer distantes y ajenas a la actividad profesional en nuestro país, no lo son tanto, si se considera que el Poder Judicial, por medio de la suprema Corte de Justicia de la Nación, dispuso que los tratados internacionales formen parte de nuestra legislación vigente y sólo son jerárquicamente inferiores a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos